| |
Cuando un estudiante es admitido en una academia, centro
(Dojo), escuela (Ashram) para llevar a cabo una disciplina
artística, profesional o espiritual y holística,
se debe tener en cuenta:
1. Su condición física: El discípulo
debe tener en cuenta sus limitaciones físicas, su cansancio,
su pereza, su ambiente; ya que el discípulo debe soportar
las condiciones surgidas por atraer fuerzas que
lo más probable, en un principio, él es incapaz
de manejar. Lo nuevo siempre cuesta.
2. El segundo peligro reside en su paquete emocional
o en lo que se conoce como ilusión astral,
que es en el que se encuentra y vive la humanidad. Este plano
emocional está lleno de miasmas (venenos)
de las que el discípulo/a debe desembarazarse a través
del discernimiento mental.
El Kiosaku (palo zen) o castigo sobreviene al discípulo
que permite en su vida, en forma persistente, ser ilusionado
(engaño, espejismo, visión confusa y alterada
de la realidad). El estudiante o discípulo en la senda
del Maestro pierde el sentido del tacto y el sentido común
creyéndose algo especial y único.
Esto atrasará su llegada a la meta.
3. El tercer peligro prevalece mucho en nuestros días:
es el orgullo mental y su consiguiente incapacidad
de trabajar en grupo. Hoy día progresamos en forma
grupal. Foros, asociaciones, unidades de servicio, emergen
con un mismo fin. Pero hay estudiantes de fin de semana, el
Discípulo Tramposo, que se disfraza de
oveja, recoge información y al poco pasa a la imitación,
y como el pastor dijo a la serpiente que un día salvó:
¿Socorrerás a aquel que por ti de la esfera
de la vulgaridad te saco? ¡Pues no! porque en el fondo
le falta amor. Lleno de orgullo lo que aprende como una oportunidad
única, lo estropea, mutila y daña, revendiendo
lo aprendido sin haberlo experimentado antes durante años...
Véase el Reiki, los masajes florales, el tarot, y otros
cursos de fin de semana.
Se dice que el alma es amor y comprensión
y la vida del discípulo debe ser una creciente sensibilidad
hacia los impulsos del alma, llevando una vida paralela de
servicio externo que no le impida olvidarse de las pequeñas
necesidades de cada día. Así como el maestro
debe vivir en la misma medida que enseña y mantener
claros los Valores y el Plan por el que trabaja.
El propósito de todo entrenamiento en las diversas
sendas o escuelas espirituales consiste en acrecentar en el
discípulo su capacidad para servir... a la humanidad,
a la sociedad, a la familia, y si queda un poco de tiempo,
al maestro. Ello implica el intensificar cada día la
capacidad de amar a nuestros semejantes, comprender la situación
evolutiva de la humanidad y la del planeta entero, así
como el esfuerzo intensificado y diario de un compromiso renovado
consigo mismo y con el maestro.
Hay que eliminar las simpatías o antipatías
personales procurando irradiar diariamente amor constante
e iluminado, libre de toda crítica. Alice A. Bailey
dice:
Cuando fracasa toda la ayuda externa y quienes parecen
tener autoridad difieren de lo que se siente, entonces las
almas deben depender de sí mismas y aprender a buscar
internamente. Este contacto interno con el Yo Superior (el
Ser Creativo, el Artista) se pone de relieve por un progresivo
desarrollo y conduce a esa calma interna y confianza en sí
mismo, basados en la regencia del maestro o dios interno que
convierte al ser humano en instrumento de servicio mundial.
Y añade: No adopte tanto la actitud
del devoto; sea más impersonal y libre para servir
en bien del servicio mismo y no por la devoción a un
instructor, a una causa o a una creencia. Muchos tienen la
idea de que el maestro o iniciado trabaja porque tiene conocimiento,
yo diría también que obtiene conocimiento porque
trabaja.
Otro elemento enriquecedor es cuando se nos dice que todos
los períodos de tensión o puntos de crisis en
la etapa del estudiante, son una preparación para crecer
y obtener más responsabilidad.
El trabajo grupal implica sacrificio y muchas veces hay que
hacer lo que nos desagrada y -desde el ángulo de la
personalidad- no suele ser el camino más fácil.
Nosotros mismos somos el obstáculo.
Cada corazón oculta su propia amargura. Cultive la
ternura, el amor, la compasión, esta es su principal
lección en el sendero. Aprender el total auto-olvido,
servir con el corazón gozoso y con equilibrio. Nos
corresponde descubrir la manera de crecer con el sentido de
proporción necesarios. Lo que más necesitan
los discípulos de hoy en día es controlar la
tensión nerviosa de la irritabilidad, que corresponde
a la región del estómago y del plexo solar.
Aprendan a intensificar la aspiración espiritual interna.
Conozcan a los instructores o maestros por lo que son. Quienes
ocupan una posición elevada, guían a la humanidad
y tienen la responsabilidad de sacarla de la esclavitud y
llevarla a la liberación. Ayúdenlos con amor
y respeto porque se hallan donde están, en estos precisos
momentos, debido al destino individual y a la guía
de sus almas... Si queremos avanzar en la vida, debemos lograr
un patrón o conducta Espiritual de estabilidad holística
y Global.
Los dirigentes instructores/as o maestros/as también
tienen lecciones que aprende.
a. Deben aprender a permanecer solos y curiosamente, lo logran
si aman lo suficiente.
b. La lección de la visión del Plan. El firme
propósito y la fidelidad al propósito.
c. Desarrollo de un correcto sentido de la proporción.
Todo verdadero dirigente Profesor o Educador debe
ser humilde porque comprende la magnitud de su tarea. Cuidando
no atarse emocionalmente pero sin prescindir de los sentimientos.
d. El desarrollo del espíritu de la síntesis,
que le permitirá incluirlo todo y así establecer
la cadena jerárquica. En toda la Naturaleza existen
niveles de Conciencia y Vida.
e. Consiste en evitar el espíritu de crítica
que sólo conduce a erigir barreras y a perder tiempo.
Se trata de aprender a diferenciar el espíritu de crítica
de la capacidad de analizar y de aplicarlo prácticamente
viendo la vida del Ashram-Academia o su plataforma de acción
desde el ángulo de trabajo y no sólo desde el
maestro. Enseñar sin dañar.
¿Puede imaginarse su reacción cuando -como dirigente
de un Ashram, grupo o asociación- deba cargar con la
culpa de todo fracaso, aunque personalmente no sea responsable?
Aceptar sin represalias las acometidas de aquellos a quienes
está tratando de ayudar y que llegaron un día
sedientos y con un paquete emocional y mental totalmente enmarañado
y desencajado. Y ahora, que esperan demasiado de usted y lo
obligan a vivir en el resplandor de la opinión pública,
¿Qué hará cuando los colaboradores que
ha elegido sean incomprensivos, desleales, critiquen injustamente
y enfrenten su ambición a la suya, se nieguen a ver
su punto de vista deliberadamente y hablen de usted con otras
personas para despertar resentimientos, probablemente sin
base alguna?
Estas son cosas que su personalidad no acepta fácilmente
y será mejor que su imaginación creadora empezara
a ocuparse de esos problemas a fin de que los emergentes principios
del comportamiento aparezcan con toda claridad. ¿Poseen
ustedes en su corazón la virtud interna de aceptar
los errores y debilidades o, en el caso de los otros, admitir
que se equivocó en la técnica o método
de acercamiento al juzgar o al hablar; y en el caso de que
fuera necesario evitar una ruptura o hacerlo en bien del trabajo?
He aquí con claridad el mensaje de los Maestros Superiores
de todos los tiempos. El Señor Buda nos enseñó
que utilicemos la técnica del desapego, del desapasionamiento
y del discernimiento.
El Cristo nos enseñó la completa subordinación
de la personalidad al interés y al bien grupales entendido
como amor a los demás. Y el Avatar de Síntesis
de la Nueva Era nos insta a comprender que lo único
que tiene sentido es la técnica acuariana de Amor y
Trabajo grupales. Un estudiante nos decía: Me
estremece pensar en abandonar al Instructor y su trabajo que
es lo único real ante nuestros ojos
sería un náufrago en el océano de la
sin-razón. Y añade: La soledad sin
el maestro no es perfume, sino que apesta. Pero claro,
hay que aprender a volar en solitario. De todas formas, tengamos
cuidado con esos gurús glamurosos de ademanes
y poses estudiadas y de su opuesto, los listillos intelectuales,
que mezclan sin ningún rubor términos de una
Doctrina Secreta cualquiera con astrología, visiones
personales y cualquier otra cosa que esté de moda en
ese momento. Y como ya se ha dicho, cuídense sobre
todo de esas personas que vienen a tragarse todo lo que se
les diga, dispuestos a trabajar y comerse el mundo, poniendo
ojos de lechuza y que a la postre resultan más pesados
que las piedras.
Una yoguini entusiasta de las enseñanzas de Paramahansa
Yogananda nos recordaba lo que éste decía a
su maestro Sri Yuteswar... Más suave que la flor,
cuando se trata de amabilidad, fiero como un león cuando
enseñaba, más potente que el rayo, cuando los
principios están en juego...
Esperando haber contribuido a la reflexión que se hacen
cientos y cientos de estudiantes y discípulos de las
técnicas de Yoga, Herméticas o Artísticas.
|
|