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Entrevista a Enrique
F. Orfila y Leonardo Olazabal |
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Programa
de Radio Euskadi La Casa de la Palabra.
Grabación realizada el 5 de Abril de 2001.
(Emitido los días 25 de Noviembre y 2 de Diciembre de
2001) |
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Roge
Blasco (presentador): La meditación, reencarnación
y los viajes astrales, son temas bastantes complicados, de los
que nuestros dos invitados son especialistas. Ambos, expertos
en filosofía oriental, con un amplio currículum
que nos llevaría varios minutos comentarlo; y qué
decir de sus biografías. La de Enrique Orfila es intensa
y extensa. Aunque físicamente no lo aparenta, Enrique
tiene 88 años. ¡Bienvenido!
Enrique: ¡Buenas noches!
Roge: Enrique
Orfila nació en Menorca en 1913. Fue capitán
de artillería en la Guerra Civil Española. Tuvo
que exiliarse a Francia, en un campo de refugiados cerca de
Toulousse. De regreso a Barcelona, estudió la carrera
de Química. Relacionado con la Sociedad Teosófica
fundada en 1875 en Nueva York, decidió dedicarse por
completo a la búsqueda de la verdad en un nivel espiritual
superior. Pensó que en la India encontraría la
respuesta y hacia allí se dirigió en Diciembre
del año 1950. Se instaló en Adyar, en una finca
preciosa -llena de jardines- en las afueras de la ciudad de
Madrás. Trabajó como ingeniero químico
en una empresa inglesa. Esto le permitió tener las suficientes
horas libres para profundizar en el orientalismo. Estudió
religión y filosofía en la escuela de la Sabiduría.
Más tarde fue instruido en la práctica del yoga
y la meditación. En 1979 se marchó de India y
fijó su residencia en Estados Unidos, adquiriendo en
1984 la ciudadanía Americana. Hace poco más de
dos años regresó para quedarse definitivamente
en Barcelona. Su biografía está recogida en un
libro titulado La esencia más allá de las
nubes de la mente. Este libro está editado por
su amigo Leonardo Olazabal, director del Centro de Meditación
Darjeeling. Es doctor en filosofía y medicinas alternativas
por el gobierno de India, profesor de Agni Yoga y Radiónica.
¡Bienvenido Leonardo!
Leonardo: ¡Buenas noches!
Roge: Muy buenas noches. Vamos a conocer un poquito la
vida de Enrique Orfila, que es una vida fantástica. Podíamos
definirla así.
Leonardo: Sí que lo es. Cuando has leído
mucho sobre la vida de diferentes personajes, te quedas un poco
asombrado cuando ves la vida de Enrique y su famoso diario.
Roge: Enrique, en este diario que está recogido
en el libro La esencia más allá de las nubes
de la mente, parece que existe una especie de paradoja
entre el oficio que has ejercido de ingeniero químico,
con el camino espiritual que te ha llevado a tener experiencias
excepcionales. Eres un hombre que tiene los pies en la tierra
y que sin embargo has tenido la oportunidad de acceder a estados
superiores.
Enrique:
Sí, de la tierra a las nubes.
Roge: Pero el trabajo de químico te ha venido
bien, ¿no? para estar también sujeto a la tierra.
Enrique: ¡Ah, claro! Eso es muy importante, porque
con estas cosas espirituales es muy fácil perderse. Yo
he tenido la suerte de tener esa carrera científica y
eso me ha mantenido en el sentido común.
Roge: Leyendo tu diario y sobre todo la parte de la infancia,
se observa que ya desde muy pequeño fuiste más
bien ateo. Abandonaste la religión católica y
descubres el camino espiritual en la Sociedad Teosófica.
¿Por qué?
Enrique: Es lo primero que encontré. La Sociedad
Teosófica en Palma de Mallorca.
Roge: ¿De dónde eres, Enrique?
Enrique: Soy de Mahón (Menorca). Fui a estudiar
durante un año o dos a Mallorca. Allí vivía
una familia amiga de mis padres. El hermano mayor era miembro
de la Sociedad Teosófica, eso me abrió los ojos
y cuando oí hablar de la India en el año 1933,
decidí ir.
Roge: ¿Y por qué esta decisión de
ir a la India?
Enrique: Un instinto.
Leonardo: Algo intuitivo.
Enrique: ¡Sí! ¡Sí! Seguramente
que vendría del pasado sin que yo me diera cuenta.
Roge: ¡Ya! De otras vidas, ¿no?
Enrique: De otras vidas...
Roge: Claro, porque creéis en la reencarnación...
Leonardo:
De hecho, relata dos o tres vidas en la India, ¿no?
Enrique: Eso de las vidas pasadas fue el resultado de
la práctica del yoga y de los ejercicios que inicié
en las montañas que me abrieron la caja de Pandora, quiero
decir, que yo podía salir del cuerpo a voluntad e ir
de un sitio al otro del mundo, de la India a la China, España,
o América como si fuera con el cuerpo físico.
Roge: Pero los viajes astrales ya vienen de antes, incluso
de la época de la Guerra Civil Española cuando
eras capitán de artillería.
Enrique: Sí, la primera vez que salí del
cuerpo era teniente de artillería en una batería
de costa en Montjuich que defendía el puerto de Barcelona.
Estaba de guardia esa noche, solo, todo el personal estaba durmiendo.
Deberían ser las dos o las tres de la madrugada, estaba
en la oficina de la batería de pie, enfrente del teléfono,
esperando que nos llamaran del sector de artillería en
caso de que aparecieran el Canarias o el Baleares, los barcos
de guerra de Franco. De repente, vi a mi esposa en el jardín
de la batería; era un lugar muy bonito. Yo pensaba...
qué hace mi esposa aquí. Salí y nos saludamos.
Recuerdo que era Barcelona, porque desde la batería se
podía ver perfectamente allá abajo el puerto.
Ella me enseñó un librito de esos de notas, en
el que había escrito unos poemas para regalarme por mi
cumpleaños... [Para saber más, consulteel libro
PERLAS CULTIVADAS Y SABIDURIA ETERNA, de próxima aparición] |
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Debido
a la extensión de la entrevista, le aconsejamos la baje
a su ordenador para que pueda leerla con comodidad.
Por favor, utilice el enlace inferior |
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