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LA RADIESTESIA, EL ARTE DEL PÉNDULO
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El ser humano se halla sumergido
en un océano de radiaciones -conocidas y desconocidas,
cuya energía se propaga a través del espacio (Éter)
o por medio de conductos naturales o artificiales. La radiación
de tipo electromagnética y las emisiones radiactivas,
son bien conocidas. Pero hay otras de origen desconocido, aunque
no tanto para el radiestesista, que es capaz con su péndulo
y su mente, de captar otras ondas o informaciones a las que
da nuevos nombres, desconocidos para la ciencia física
o mundo científico. Entre ellas, ondas de forma, rayo
fundamental, campos de infoenergía, o como me gusta denominarlo
a mí, Respuesta de la Fuente Primordial o Primigenia,
RFP.
¿Pero qué es la Radiestesia?
La palabra Radiestesia fue creada hacia el año 1890 por
el abad Alexis Bouly quien fundaría la Sociedad de Amigos
de la Radiestesia. Este cura francés tenía una
sensibilidad especial. Provisto de un péndulo hecho de
madera, (metal o mineral), y suspendido éste de una fina
cuerda o cadena, convenía con su propia mente una suerte
de recepción parecido al Internet de nuestros días
que le permitía localizar todo aquello que con los ojos
físicos no se podía ver. Son innumerables las
experiencias radiestésicas, entre otras, la localización
de objetos perdidos, el alumbramiento de pozos de agua, vetas
minerales, la localización de proyectiles, obuses y minas
que permanecían enterrados sin explotar de la Primera
Guerra Mundial, siendo capaz incluso de indicar si eran de fabricación
francesa, alemana o austriaca, lo cual facilitaba mucho la labor
de los artificieros. Fue capaz de adentrarse en el mundo de
las vibraciones microbianas y de estudiar su naturaleza y efectos
en el ser humano. Alexis Bouly fue capaz de identificar cultivos
microbianos sellados en tubos de ensayo donde no se mostraba
etiqueta alguna. Pero volviendo al término de Radiestesia,
diremos que está compuesto por un lado de la raíz
latina radius, o sea radiación, y por el
otro de la griega aisthêsis que significa
percepción o sensibilidad, y habría
de servir para designar al viejo arte de los zahoríes
y de la rabdomancia, que utilizaban la varilla y el palo o baqueta.
De esta manera se intentaba mostrar este noble arte con un carácter
más científico y no como una práctica adivinatoria
y misteriosa, tal y como la veían muchos sobre todo en
el pasado. Esto no tiene nada de misterioso y aunque así
lo pareciera, ya lo dijo Albert Einstein La experiencia
más hermosa es la búsqueda de lo misterioso. Esa
es la verdadera fuente de todo arte y toda ciencia. Así
tenemos que Radiestesia es la capacidad de sentir e identificar
las radiaciones energéticas de diversa índole,
y sobre todo es un método para obtener respuesta a cada
una de nuestras necesidades.
Grandes radiestesistas siguieron el sendero marcado por Bouly,
como el Padre Jean-Louis Bourdoux, quien se especializó
en el estudio de las plantas medicinales brasileñas,
seleccionándolas y obteniendo la información de
sus principios activos con el péndulo, y que más
tarde sirvió como cepas para los homeópatas de
Francia. El Padre Mermet fue el creador del método del
diagnóstico pendular, que sirvió para
hallar la causa de las afecciones ocultas y enfermizas, tanto
en los animales como en los seres humanos. Más tarde,
este método serviría como método de consulta
a los radiónicos, además de algunos homeópatas
y practicantes de la medicina natural. También fueron
muchos los misioneros que utilizaron las nociones prácticas
de la Radiestesia en diferentes lugares del mundo. El padre
Jean Jurion hizo acopio de historiales clínicos correspondientes
a más de 30.000 pacientes a lo largo de un cuarto de
siglo, sin ser doctor, siguiendo el mandato de Cristo sobre
la prioridad de sanar al enfermo. A estos le siguieron
una pléyade de investigadores que van desde Léon
Chaumery, André de Belizal, el Dr. Aubrey T. Westlake,
Georges De la Warr, David Tansley, Ralph Harris, Bill Cox, Antoine
Luzy, Greg Nielsen, Alfred Lambert y Emile Christophe, que fue
el primero en emplear la expresión de telerradiestesia
para designar la búsqueda a distancia sobre un mapa.
Hoy día, ya se sabe que este arte fue practicado por
los antiguos egipcios (véase los trabajos de André
de Belizal), quienes se guiaban sirviéndose del péndulo
tanto en sus navegaciones, como en el desierto y en los subterráneos
que conducían a los templos secretos. También
se practicó en China dos mil años antes de Cristo,
y en la Prehistoria para la caza usaban un palo agujereado por
el que introducían el dedo, y suspendido en el aire les
indicaba la dirección de la búsqueda del animal
adecuado. Incluso en la Biblia se relata el uso de la palomancia
o baqueta, cuando Moisés toca el suelo y surge un pozo
de agua.
Dado el carácter tan aparentemente poco científico
del pendulista -y eso que vivimos hoy día rodeados de
artilugios como el teléfono móvil e Internet,
que son accionados con un simple dedo, al igual que el radiestesista,
no es de extrañar que surjan numerosos bufones públicos
que ataquen este arte empírico que al no poderse explicar,
dicen que no puede existir. Y es que el científico no
puede meter la Radiestesia en su universo racional, pues se
escapa a todas las leyes conocidas y se adentra en un mundo
holístico. Incluso va más allá de la física
cuántica, para convertirse en un camino interior, o lo
que es lo mismo, la Radiestesia al igual que las técnicas
orientales del Raya-Yoga y la Meditación, no tiene nada
que probar, nada que explicar, se trata de experimentar en silencio,
con humildad y serenidad. Al pendulista no le importa conocer
la naturaleza de la radiación o el medio por el cual
le llega la información. Lo que le interesa es saber
de su existencia. Da lo mismo que se diga que su facultad se
debe a esa parte hoy día insensibilizada Zona Cero del
cerebro. O que el sistema nervioso humano es el detector más
sensible del mundo, capaz de captar con el inconsciente lo que
la mente consciente no percibe. Que el tono muscular adecuado
y la concentración mental facilitan la reacción
radiestésica, siendo ésta de origen neurovegetativo.
O que en un nivel más elevado corresponde a la Supramente,
un campo mental de naturaleza espiritual que se expresa a través
de la Supraconciencia, como lo hacen los yoguis de la India
o los lamas tibetanos. A fin de cuentas, para un pendulista
lo importante es que funciona, siendo uno de los fenómenos
más antiguos de la humanidad. Dios ha puesto en el hombre
un cautivador arte que abre perspectivas de investigación
y evolución increíbles.
Desgraciadamente, una gran mayoría de los seres humanos
que no todos se aferran al falso concepto del materialismo.
Creen que el cuerpo físico es algo mecánico y
tubular por donde transcurren la alimentación, el aire
que respiramos y poco más. No ven su naturaleza energética
con su complejo sistema de entramado sutil que sigue las leyes
del orden natural más allá de la propia dimensión
física.
La energía que detecta el zahorí con la varilla
o el radiestesista con su péndulo, según Gilbert
Le Cossec, no es ni corpuscular ni ondulatoria, sino que
va más allá de la luz. Podría estar relacionada
con la diminuta conciencia de la hipotética partícula
taquión, un campo de infoenergía que está
liberado del concepto del espacio y el tiempo tal y como lo
conocemos que se mueve a velocidades superlumínicas,
y que permitiría buscar nuestras informaciones al final
mismo del universo, lo que convierte a la Radiestesia en una
herramienta más interesante que el propio Internet.
Todo el mundo puede desarrollar las cualidades de la Radiestesia,
unos más fácilmente que otros, y sin entrar en
profundidades podrás elegir el oficio ideal para ti.
La casa, piso o lugar más recomendable para vivir. Elegir
entre varios coches o vehículos que menos te van a fallar.
Programar tu destino de vacaciones entre las más variadas
ofertas. Puedes incluso ver qué empleados son los más
recomendables para tu empresa, los más eficaces y menos
egoístas. A qué colegios enviar a tus hijos. Qué
medico o sistema de curación es más recomendable.
Y ver los alimentos que te son más adecuados. Testar
el porcentaje de éxito o no empresarial de un parque
temático en una zona determinada. Buscar un ferry desaparecido
cuando navegaba en alta mar. Todo esto y mucho más aguarda
al sincero buscador. Podrás sintonizarte en forma óptima
con el objeto buscado, como se sintoniza una emisora determinada
de la radio, tan sólo moviendo el botón del dial,
lo que permite que resuene el circuito electrónico con
la emisora en particular, discriminando el resto. Bien, esta
función la hace el cerebro en el radiestesista, el hemisferio
izquierdo pregunta y el hemisferio derecho responde tras haber
sintonizado y resonado con el objeto de la búsqueda.
Sólo se necesita la capacidad de concentración,
relajación y desapego. Estará la explicación
en la llamada onda evanescente, que viaja a una velocidad superior
a la velocidad de la luz en el vacío (equipo de Nimtz-1992).
Como dice: E.C. George Sudarsham referente a las subpartículas
como el taquión: Si existieran, sería preciso
encontrarlas; si no existieran, sería preciso explicar
por qué.
Ahora bien, el péndulo no es un oráculo, no es
omnisciente, hay que considerar las motivaciones e intenciones,
y en cierto modo antes de iniciar una búsqueda, hay
que pedir permiso para no ir en contra de las Leyes de Causa
y Efecto, y del respeto universal. El péndulo se mostrará
impreciso cuando nuestras intenciones son egoístas, las
propias frecuencias de este bajo deseo interfieren bloqueando
la respuesta, si se me permite expresarlo de una manera tan
simple.
Por último, diré:
- Con el péndulo, lo desconocido puede llegar a ser conocido.
- Es usted un explorador cósmico, más allá
del simple internauta o navegador virtual de la red de Internet.
- Su conciencia viajará hacia nuevas dimensiones y se
adentrará en los secretos de las civilizaciones del pasado.
¿Fueron hindúes los que construyeron los Moais
de la Isla de Pascua? ¿Las Pirámides de Egipto
son de origen Atlante? ¿Existió un continente
al que denominamos Atlántida? ¿Esta fotografía
OVNI es auténtica? ¿Hay agua en Marte? ¿Este
personaje televisivo o político es honesto? ¿Merece
la pena la lectura de este libro? ¿Se puede confiar en
el mensaje canalizado de tal médium? ¿Es perjudicial
el flúor del agua del grifo? ¿Los círculos
de las cosechas son de origen humano? ¿Los antiguos faraones
utilizaban el péndulo?
- De acuerdo a su actual nivel espiritual, le será revelada
cosas que ni imaginaba, y un mundo nuevo emergerá ante
sus ojos.
- Para ello, ha de cultivar la bondad, la sinceridad y el descanso
físico y mental. Ha de procurarse una calma emocional
y una paz profunda a nivel del espíritu.
Como a los Maestros de la Antigüedad, los secretos le
serán revelados y los tesoros encontrados, y esto no
tiene nada que ver con esos cuentos del estilo de Harry Poter
y de El Señor de los Anillos. Para anillo, el Anillo
Atlante de Belizal usado como péndulo, no lo olvides.
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Leonardo Olazabal
A.
Radiestesista - Radiónico |
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